Seek and destroy

22.7.10

Insomnia

4.37 a.m. Adrenalina, ojos como platos, oscuridad. La casa está muerta, yo no quiero dejar de vivir todavía. Es raro, el insomnio puede ser perfectamente una metáfora de la eternidad, y sin embargo son los momentos donde pienso en la muerte. Pero no hoy, es distinto. Es extraño sentirse perfectamente bien mental y físicamente, y no poder disfrutarlo porque el mundo va para el otro lado. Tendríamos que vivir de noche, escaparle a ese sol que asa todo lo que está en la superficie. Pero es algo que pienso cuando no puedo dormirme, de día no es tan recurrente, aunque me gusta la noche, sobre todo esas noches cerradas sin luna ni estrellas (porque las estrellas nos hacen sentir inferiores). En esas noches, donde no se puede ver muy lejos, el universo es un misterio y está al alcance de las manos (las nubes nos tapan lo que hay más allá). No me cambia nada, porque estoy adentro, hace mucho frío para salir. Acostumbrarme a dormir de día no es una buena idea. No dormir es imposible, aunque ahora me parezca lo más normal. A ver si puedo pegar el ojo en algún momento esta noche.

Para enrarecer la situación, a mi mente atrofiada se le ocurrió escuchar Mika...

4.45 a.m. y ni rastros de sueño.

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